Santa Paula de Sevilla
En pleno corazón de Sevilla, el convento de Santa Paula acoge a una comunidad de 32 monjas dedicadas a la búsqueda de Dios y, para ganarse la vida, a la elaboración de exquisitas mermeladas y gelatinas. Utilizan únicamente fruta y azúcar, y, para las gelatinas, recogen las flores que crecen en el patio del convento.
El edificio es precioso. Fue fundado en 1473 por Doña Ana de Santillán, bajo la orden de las Jerónimas y conserva partes mudéjares, góticas y renacentistas, pero lo que más llama la atención es la espadaña que corona el convento a modo de peineta.
Si se acercan a Sevilla no duden en visitarlo; tienen abierto un interesante museo donde podemos ver algunas de las estancias más bellas del convento y conocer un trocito de su historia.
